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Por un lado, el Influence marketing ha demostrado ser super efectivo, pero por otro lado, no todo es color de rosa. Muchas empresas han sufrido las temibles consecuencias de no elegir al influencer correcto y han visto cómo su reputación o su imagen terminan gravemente afectadas.

La pregunta de si trabajar con influencers es o no seguro realmente no es muy útil porque no podemos generalizar: hay influencers ideales para ti, influencers no tan buenos y un puñado de influencers que pueden ser hasta peligrosos.

Lo que tendríamos que preguntarnos es cómo hacer que trabajar con un influencer sea algo completamente seguro para tu marca.

¿Cómo volver seguro para tu marca el trabajo con influencers?

No se trata de tenerle recelo a trabajar con influenciadores, pero considerando que ya van varios epic fails en la breve historia del Influence marketing, sería conveniente siempre tomar en cuenta los siguientes consejos:

1.- Asegúrate de trabajar con un influencer comprometido con tu producto, servicio, o mensaje

Cuando lo único que te une con tu influencer es el dinero que le ofreces por promocionar tu producto o servicio, puedes estar seguro de que no va a ponerle mucha atención ni esmero a tu contenido patrocinado:

Por ejemplo: esta imagen de Instagram en donde el Influencer no solo tiene cara de “esto no podría importarme menos”, y además copio y pegó tal cual el texto que le sugirió el patrocinador sin siquiera leerlo:

La super modelo Naomi Campbell tampoco se libró de un error similar. Lo que nos demuestra que el riesgo de trabajar con figuras públicas no se limita ni mucho menos a los micro y medianos influencers:

2.- Elige influencers que hagan fit con tu audiencia

Por un lado, encontrar la forma de llegar a un público distinto es una gran idea para cualquier marca, por otro lado, siempre debe haber un punto de convergencia y equilibrio. Si comienzas a patrocinar a un influencer que no tiene nada que ver con tu imagen ni con los valores mediante los que creas afinidad con tu consumidor, va a ser más que evidente que se trata de un acuerdo con objetivos meramente comerciales, y ambos van a quedar mal.

Esto fue precisamente lo que le pasó a Chriselle Lim y a Volvo con este post patrocinado en el que la influencer posa junto con su esposo y su bebe en un tipo de toma que no es nada típico de su feed, y con un mensaje con un tono muy distinto al suyo.

3.- Elige influencers que se ganen la confianza de su público

Es mil veces preferible que un influencer haga un review sincero de tu producto, con todo y sus posibles áreas de oportunidad, a que les pagues por hacer un comercial tendencioso. Los influencers son influencers precisamente porque sus followers pueden confiar en ellos.

Una avalancha de críticas cayó sobre influencers como Kendall Jenner y Hailey Baldwin después de que promocionaron un festival de música en las Bahamas que terminó siendo cancelado porque jamás hubo la organización ni la infraestructura necesaria para llevarlo a cabo, y menos como pretendía el video promocional.

 

Evidentemente, el nivel de confianza de estas influencers cayó dramáticamente, porque parte de su responsabilidad al promover el evento era asegurarse de que lo que estaban compartiendo realmente era verdad.

4.- Cuidado con lo políticamente incorrecto

Está muy bien que le des cierta libertad a tu influencer. Seguramente es quien mejor sabe qué tipo de contenido va a recibir mejor su público, pero asegúrate de que te avise antes de hacerlo y evita que te relacionen con cualquier postura políticamente incorrecta.

Un ejemplo super sonado fue el de Katie Price y Snickers. La modelo, que comúnmente compartía contenido en twitter que tuviera que ver exclusivamente con el mundo de la moda y el estilo de vida, súbitamente comenzó a postear comentarios sobre política y economía. Esto generó mucho ruido y varias figuras públicas en esos sectores se unieron a la conversación.

Al final, la modelo posteo un tag con el famoso slogan “no eres tú cuando tienes hambre” de la marca Snickers, dando a entender, quizá sin querer, que el hambre la volvía lista. Evidentemente, la oleada de críticas no se hizo esperar, y aunque su imagen fue la más dañada, también la marca resultó afectada.

Sea como sea, la lección es clara: trabajar con un influencer es seguro siempre y cuando exista una afinidad real con tu marca, con tu filosofía y con tus valores. Es necesario que la comunicación sea bidireccional y que ambas partes estén perfectamente de acuerdo y claras con los objetivos y la imagen de la campaña.

La manera más segura de trabajar con influencers es hacerlo mediante plataformas especializadas como BrandMe, en donde te ayudamos de principio a fin a crear una campaña acorde con tus objetivos y a encontrar al influencer ideal.